A dos años de gobierno del sexenio de Juan Manuel Oliva Ramírez, muchos guanajuatenses aún nos preguntamos quién es la autoridad en Guanajuato, cómo la ejerce, bajo qué concepto y con el apoyo de quiénes.
Desde una perspectiva común, hablar sobre la autoridad de Guanajuato, puede ser cualquiera de los Poderes que marca la Constitución o podríamos incluso hacer referencia a la Procuraduría de Justicia, la Secretaría de Seguridad, la Secretaría de Gobierno, el Ejército Mexicano o los cientos de policías preventivos que vigilan los 46 municipios del Estado.
Todos ellos representan la autoridad, efectivamente, pero quién es la máxima autoridad en Guanajuato.
Muchos todavía confundimos a la autoridad con el ejercicio del poder y recurrimos en preguntar entonces, quién es el personaje con más poder, el más influyente o a quien más le temen en Guanajuato.
La respuesta parece sencilla, el panista Juan Manuel Oliva no es quien ejerce el poder.
Si recurrimos a la etimología de la palabra “autoridad”, descubriremos que viene del verbo “augere” que significa “autor”, es decir, el creador, el engendrador, el productor. Por lo tanto, según su raíz, el verdadero concepto de la palabra autoridad, no es únicamente mandar, sino el que procura el bienestar, el que desarrolla o el que edifica.
Por lo que, tampoco podríamos decir que la autoridad en Guanajuato es el Secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda.
Bajo estas dos perspectivas, Guanajuato camina entonces sin una verdadera figura de autoridad. Hay una confusión lamentable entre varios personajes de la política que puede desencadenar en un estado sin ley, es decir, en una verdadera anarquía.
Si el grupo del Yunque, a quien se le vincula con el Gobierno de Guanajuato, conoce de las autoridades delegadas por Dios, sabrán entonces que ninguno de ellos ejerce la autoridad como Dios lo indica y fallan en la instauración “del Reino de Dios en la Tierra”.
Ellos saben que el trono de Dios se fundamenta en la autoridad y el trono de Dios no solamente tiene como finalidad que Él reine en la tierra, sino también que cumplan Su Propósito, es decir, se combata la pobreza, se fomenten los empleos o se incremente la calidad de vida de los guanajuatenses y, al menos en estos tres puntos, ni el Gobernador ni su Secretario cumplen con el mandato.
Por eso hay que recordarles que la naturaleza de la autoridad es el orden y en Guanajuato, no existe.
El Secretario de Gobierno, persona inferior al puesto del Gobernador, no escucha a la verdadera autoridad delegada que es Juan Manuel Oliva, elegido por una gran cantidad de guanajuatenses. Y el Gobernador Oliva tampoco mantiene el orden en su gabinete, por lo que desatiende el mandato de sus representados.
Ahí están como ejemplos los desacuerdos que tiene con algunos diputados, alcaldes y dirigentes de partido, que no lo ven como la autoridad que es, porque aún no queda claro quién realmente la ejerce.
El Gobernador debe saber que la autoridad se practica en función de la libertad, y es la autoridad la que la favorece para que no coarte o viole la libertad de otros o para que no se use como poder o presión indirecta u oculta.
De lo contrario, a cualquier autoridad delegada, recaería en un divino castigo electoral.
El periodismo cristiano desde el otro punto de vista que no todos quieren ejercer ni a todos les agrada. Aquí estamos pues para eso.
jueves, 7 de agosto de 2008
Vivirlo para contarlo
Hace 3 años comenzó todo.En ese tiempo, hubo un proceso de transformación en mi vida y en mi familia.Mi carácter, mi actitud y hasta mi forma de pensar, cambió sorprendentemente.Quienes me conocen, dicen que no soy el mismo. Que algo notan en mis ojos, que hay algo distinto en mi ser.Lo dicen porque saben de mi formación, de mi historia profesional y de mi carrera como periodista. Y ahora que me ven y me escuchan, están asombrados.-Alguien te cambio, dicen.-Sí, es Dios, les digo.Soy un periodista dedicado ahora a la vida de Cristo. Estoy contagiado por Dios.Por supuesto que no es una locura o una broma. No me volví loco ni mucho menos, ni tampoco fui reclutado por la ultra derecha en el poder. No, no, no.Realmente he decidido, dedicar mi tiempo a Dios.Me gusta hablar y escribir de Jesucristo naturalmente, sin religiosidad, sin apariencia, sin protagonismos. Así como Cristo es.Por eso abro este nuevo blog.Para escribir del otro periodismo que no está aferrado a promover lo del enemigo, sino a difundir lo del amigo. Con las historias del Nuevo Periodismo, pero con el toque espiritual de Jesús.Hoy estoy en una Nueva Vida.Sé que podría ser noticia "curiosa" para muchos, pero no la difundo para presumir o que me critiquen, sino para contagiar. Para hablarles del Reino de Dios.No ese reino que engañosamente quieren imponer sectas como el Yunque, no de ese reino de falsas doctrinas de apariencia de piedad que se difunden en la televisión para exprimir a los afligidos.Quiero hablarles únicamente de Jesucristo.Del Dios que me transformó hace 3 años.
Carta a Jesus
Estimado Jesús:Por mucho tiempo te tuve olvidado.Lamento mucho que ni siquiera te haya enviado un mensaje con alguien, a pesar de que tú siempre llamaste a mi corazón por medio de muchos fieles que te conocían.Espero que me perdones. No sólo por mantenerme alejado de ti por mucho tiempo, sino porque al cabo de los años, veo con mucha vergüenza que te fallé. Sabía que me dabas todo y nunca correspondí.Sabes, hoy que vuelvo mi mirada hacia ti, descubro lo infeliz que fui, tal vez por momentos parecía ser alegre, pero te confieso que esos momentos fueron temporales, porque bien sabes que en esas mismas épocas también viví preocupado, afligido, con muchas, muchas crisis.Me hiciste mucha falta amigo.Ahora que te escribo estas líneas con todo mi corazón, quiero reconciliarme contigo por siempre.Quiero decirte que no volverá a pasar. Te ofrezco mis disculpas por las veces que me hablaste y no te escuché. Te pido perdón porque preferí otras cosas del mundo que atender tu voluntad y tu cariño.Cuan grande es tu amor Jesús.No quiero que pienses que soy un malagradecido, pues en verdad te digo que no te conocía a detalle y, ahora que me dejas ver tu corazón, que alcanzo a ver tu rostro, me siento dichoso de haber regresado a tu presencia.Mi vida se llena de gozo porque descubro que eres el amigo que busqué en otros templos y tiempos, que eres la felicidad plena que relegué sin querer o conocer, y te agradezco eternamente por toda tu fidelidad, tu paciencia, tu misericordia, tu bendición y tu amor.Gracias Jesucristo.Te amo.
Se busca un servidor
La política es un término que no gusta a muchos porque en México y en Guanajuato, refiere a corrupción. Pero esta afirmación no siempre es verdad cuando se trata de una evaluación seria.
El término política se transforma en medida de que los gobernantes usan y practican la palabra “servidor”, un concepto ahora indispensable para la existencia de los políticos moderno.
En los últimos 2 años, el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez, ha publicitado su aptitud de servir, pero algunos políticos, incluidos los de su administración, todavía no comparten el concepto de servidor público.
Varios todavía confunden la definición de política y pecan por no servir.
Por eso hay deficiencias en las áreas, porque no todos los que trabajan para el Ejecutivo, Legislativo o Judicial, comparten esa visión.
No conocen que hacer política es servir; que ejercer una autoridad es servir.
Sabemos que es difícil lograr esta meta, pero sería bueno que alguna agrupación civil o incluso, alguna instancia del mismo gobierno con ciudadanos comunes y corrientes, pudieran convocar al premio estatal del mejor Servidor Público.
Sé que a muchos nos gustaría que ganara el Gobernador, sus Secretarios, Diputados o Magistrados y serían un verdadero ejemplo.
¿Por qué no lo hacen?
También sé que habría envidias o críticas, pero la competencia así es de pesada.
Conocemos que muchos funcionarios todavía no entienden con claridad la definición de servidor público, por eso no tienen conciencia del por qué forman parte de un gobierno estatal.
Algunos siguen en la búsqueda de beneficios particulares o partidistas, y muy pocos atienden el concepto de servir a la gente.
Confundir política y autoridad, por poder o autoritarismo, es tan delicado dentro de un gobierno, que desatender estas definiciones, llevaría al fracaso rotundo de toda administración pública o privada.
Por eso es importante que hoy todos aquellos que aún no les queda claro su posición de servidores públicos, puedan clarificar cuál es el propósito que tienen hoy en la política, cuál es el propósito que tienen hoy en el sexenio y cuál es la parte que les corresponde hacer hoy para servir a la gente del estado.
Un gobierno con políticos rencorosos, lo único que proyecta es poder y autoritarismo, conceptos que buscamos erradicar desde la década de los 80´s.
¿A 2 años del sexenio de Oliva, a quién le damos el premio de mejor Servidor?
Se aceptan propuestas.
El término política se transforma en medida de que los gobernantes usan y practican la palabra “servidor”, un concepto ahora indispensable para la existencia de los políticos moderno.
En los últimos 2 años, el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez, ha publicitado su aptitud de servir, pero algunos políticos, incluidos los de su administración, todavía no comparten el concepto de servidor público.
Varios todavía confunden la definición de política y pecan por no servir.
Por eso hay deficiencias en las áreas, porque no todos los que trabajan para el Ejecutivo, Legislativo o Judicial, comparten esa visión.
No conocen que hacer política es servir; que ejercer una autoridad es servir.
Sabemos que es difícil lograr esta meta, pero sería bueno que alguna agrupación civil o incluso, alguna instancia del mismo gobierno con ciudadanos comunes y corrientes, pudieran convocar al premio estatal del mejor Servidor Público.
Sé que a muchos nos gustaría que ganara el Gobernador, sus Secretarios, Diputados o Magistrados y serían un verdadero ejemplo.
¿Por qué no lo hacen?
También sé que habría envidias o críticas, pero la competencia así es de pesada.
Conocemos que muchos funcionarios todavía no entienden con claridad la definición de servidor público, por eso no tienen conciencia del por qué forman parte de un gobierno estatal.
Algunos siguen en la búsqueda de beneficios particulares o partidistas, y muy pocos atienden el concepto de servir a la gente.
Confundir política y autoridad, por poder o autoritarismo, es tan delicado dentro de un gobierno, que desatender estas definiciones, llevaría al fracaso rotundo de toda administración pública o privada.
Por eso es importante que hoy todos aquellos que aún no les queda claro su posición de servidores públicos, puedan clarificar cuál es el propósito que tienen hoy en la política, cuál es el propósito que tienen hoy en el sexenio y cuál es la parte que les corresponde hacer hoy para servir a la gente del estado.
Un gobierno con políticos rencorosos, lo único que proyecta es poder y autoritarismo, conceptos que buscamos erradicar desde la década de los 80´s.
¿A 2 años del sexenio de Oliva, a quién le damos el premio de mejor Servidor?
Se aceptan propuestas.
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