Hace apenas unos días nos enteramos que el ex Presidente de México, Vicente Fox Quesada, estaba impedido para contraer matrimonio debido a los “graves trastornos de personalidad”.
Incluso le condicionaron someterse a un tratamiento psicológico y comprobarlo ante la Sacra Rota Romana, para que se le autorizara presentarse en un templo católico como un soltero renovado.
Ayer Fox recibió la noticia que tanto esperaba.
La Arquidiócesis de León, envió un comunicado de cuatro líneas donde aseguraba que el ex Mandatario ya podía apartar la misa y preparar la fiesta de lo que será su nuevo matrimonio.
“…el Señor Vicente Fox Quesada puede, si lo desea y cuando lo quiera, contraer el Sacramento del Matrimonio, dado que no existe alguna prohibición que se lo impida”, refiere el comunicado firmado por el Vicario General, que funge como Secretario de Acuerdos.
En mí lógica sencilla, todo parece indicar que, si Vicente Fox está autorizado para contraer nupcias, significa entonces que sus trastornos graves de personalidad, sanaron milagrosamente.
Los guanajuatenses nos preguntamos quién fue el psiquiatra que lo atendió, cómo fue que superó esos trastornos tan rápido y si fueron difíciles las terapias a la que fue sometido. Obviamente todo eso es privado.
Por eso me llama la atención cuál fue el motivo por la que la Diócesis de León, decidió enviar un comunicado oficial de un asunto que el ex Primer Mandatario siempre consideró como “privado”.
Mis amigos me dicen que no hay antecedentes de que el Clero envíe un comunicado oficial para informar que un ciudadano leonés, devoto y frecuente asistente de las misas del domingo, reciba autorización para casarse otra vez y lo boletine a los medios de información.
Recuerdo que en el Nuevo Testamento, los fariseos le preguntaron una vez a Jesús, si era posible que un hombre se volviera a casar nuevamente y les contestó muy claramente que no. Que nadie podía separar lo que Dios había unido.
Creo que el caso Fox, lo que dijo Jesucristo no aplica.
Vicente Fox Quesada se había casado con Lilian de la Concha Estrada el 18 de marzo de 1972, de quien se separó un cuarto de siglo después. Luego contrajo matrimonio por la vía civil con su ex vocera, Martha Sahagún.
Desde entonces, el ex Presidente inició el proceso de anulación de su matrimonio religioso ante el arzobispado de México. Por tratarse de un Jefe de Estado, el Papa sanó la instrucción, que fue llevada a Roma para que, en secreto, la llevara adelante ante una comisión especial de la Sacra Rota.
Aunque Vicente Fox acusó a su primera mujer de padecer problemas psicológicos, la sentencia de la Rota se basa en peritajes de expertos que no encontraron en la demandada "trastornos graves de la personalidad", al contrario, los resultados fueron distintos.
Se informó que el ex Presidente de México presentaba una personalidad con un "ensimismamiento inmoderado, una excesiva autoestima; un enamoramiento de sí mismo y actitudes teatrales, exageradas y en el control de las pulsiones".
Todo lo que dijo Jesucristo en el Nuevo Testamento y lo que dijeron las autoridades de la Sacra Rota Romana en su dictamenದಿಚ್ತಮೆನ್ quedó atrás। En León el Clero ya dijo que Vicente Fox se puede casar y पुंpuntoटो.